La cumbre del Rinjani es conocida por su gran inclinación, especialmente durante las últimas dos o tres horas de la subida. Muchos senderistas describen esta parte como una ladera de arena volcánica suelta donde cada paso hacia adelante retrocede medio paso. Esto hace que la ascensión sea físicamente exigente incluso para personas con experiencia.
La inclinación suele estar entre 30 y 40 grados. En algunos puntos puede sentirse aún más empinada, ya que la ceniza y la grava volcánica ofrecen muy poca tracción. La combinación de pendiente e inestabilidad del terreno es lo que dificulta el ascenso.
Para manejar la inclinación, los senderistas avanzan lentamente, dan pasos cortos y siguen un camino en zigzag marcado por grupos anteriores. Los bastones ayudan a mantener el equilibrio, especialmente en el terreno resbaladizo. Como la subida comienza alrededor de las 2 AM, el frío y el viento agregan dificultad.
Aun así, la cumbre es alcanzable para la mayoría de personas que entrenan bien y mantienen un ritmo constante. La vista del amanecer sobre la caldera hace que el esfuerzo valga completamente la pena.